sábado, 13 de abril de 2013

Faded nail marks on pale tighs.

Fui al centro de la ciudad con el propósito de cortarme el cabello y terminé hundida en una seria depresión. El centro ya no es lo que era. El lugar donde pasamos tantas noches divertidas, creyendo que la ciudad era nuestra, se encuentra cerrado desde tiempo. El lugar donde nos sentamos por horas, mientras el rocío del lago artificial empapaba nuestros cabellos lacios ahora se encuentra lleno de graffitis y hippies con rastas pidiendo dinero. El principal problema es que no sólo la ciudad se transformó, sino que ambos cambiamos. Pese a que antes, sin importar el nivel de ebriedad en el que me encontrara, podía caminar por esas empedradas y jodidas banquetas, sin tropezarme, hoy casi me rompo la madre en varias ocasiones. Y es que me encuentro en una situación bien estúpida; para nada te extraño, pero echo de menos tener a alguien que me acompañe como solías hacerlo tú. Extraño a alguien a quien mostrarle mi música, alguien con quien meter cervezas de contrabando en el cine y reírnos de todos. Extraño tus besos y sentir tu sonrisa en mis labios y el choque de nuestros lentes al besarnos. Extraño que me cantes canciones pero sobre todo extraño tus abrazos. Me pregunto si alguna vez alguien me abrazara como lo hacías tú, como si la vida se te fuera por los brazos, como si no quisieras soltarme nunca. Quisiera sentirme igual de feliz que cuando tus brazos me rodeaban. Quiero que los brazos de otra persona me rodeen con ese impetú. Quiero abrazos que duren más de 5 segundos y que signifiquen más que un saludo amistoso. If you want a bit of love put your head on my shoulder, is cool.

No hay comentarios:

Publicar un comentario