En todas las esquinas encuentro potenciales amores de mi vida. Todos me rompen el corazón y yo los mando a la mierda. De ninguno me enamoro de verdad, sólo juego. Por primera vez, me enamoré de todos. Me entregué sólo en cuerpo, no en alma. Los dejé entrar por mi cuerpo, hacia mi alma. Los olvido a todos, por iguales. No te olvido a ti ni un puto instante.