Y te
ahogas. Y sientes que nadie en el mundo piensa como tú. Y te sientes solo, pero
solo de verdad. Te sientes atrapado en un cuarto de 2x2 metros, oscuro y frío.
Y oyes voces, voces que no te importan porque hablan de banalidades que a ti no
te interesan. Y no hay música, porque algo tan hermoso no puede existir en un
lugar así. Y, pese a que hay letras, sólo escribes palabras que te hacen sentir
peor.